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“Este fin de semana voy al campo”, dijo Walro. ¿Y qué piensas hacer?, le pregunté. “Imagínate”, respondió misterioso.
No insistí más porque lo vi contento, los ojos verdes le brillaban, y la sonrisa amplia le jugueteaba en el rostro.
Durante todo el fin de semana no pensé en el asunto, y el lunes a primera hora me dijo, muy serio: “Fui de pesquería”. Enseguida me animé, ¿y pescaste mucho?, “Casi nada, muchísimo sol y unos pececitos diminutos”, respondió. (más…)
Tengo en mi mesa de trabajo un mensajillo de una persona por la que siento piedad, es un pobrecillo que está “debajo de una piedra” para ver si al fin la revolución cubana cae o no cae.
Bueno, hace rato que sabemos que por acá aún andan algunos flojillos esperando a ver qué pasa. Y le puedo decir sin temor a equivocarme: es importante saber qué uno quiere, cómo lo va a lograr y qué rutas seguirá. Esto es válido cualquiera que sea la visión política, el credo o la orientación sexual del individuo. (más…)
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Osmayda Camacho pertenece al grupo de jóvenes actores y actrices que ponen una nota refrescante en el Grupo Dramático “Nino Moncada”.
Ella es una de las Mujeres de Radio que prestigian el hacer del Camagüey en el mundo de las ondas hertzianas.
Con relativamente pocos años en el hacer radial, Osmayda está catalogada, no obstante, como una de las muchachas más talentosas de la prestigiosa agrupación. (más…)
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● Hombres de Radio vistos desde mi óptica.
Recientemente un colega me preguntó cómo era posible que si mi blog se llama Mujeres de Radio en él aparezca también algún que otro Hombre de Radio. Muy simple, le dije, porque están vistos desde mi óptica de Mujer de Radio.
Así que hoy hablaré de un hombre que durante muchos años ha sido ejemplo para los radialistas cubanos:
♦ JOSÉ “PEPE” MARTÍNEZ, UN HOMBRE DE RADIO MÚLTIPLE
Este hombre alto, de barba corta y entrecana, de voz agradable y mirada fuerte, es un hombre-radio, una peculiar persona para quien la radiodifusión ha sido por casi cuatro décadas razón de ser, motivo de inquietud y estudio.
Prácticamente no existen especialidades en las que José “Pepe” Martínez Estévez no haya incursionado dentro de este medio.
Director de programas, asesor, actor, locutor, escritor, graduado de Licenciado en Periodismo, también ha laborado como efectista, musicalizador, y es capaz de grabar y editar con eficiencia.
“Más que un hombre-radio me considero un enamorado de la Radio. Mientras más años me pasan más me convenzo de que el medio que me hace sentir realizado es el radial, sin menospreciar los valores que tienen el cine, la televisión y el teatro.
“De todas las especialidades en las que puedo trabajar, a la que más me inclino es a la dirección, pero reitero, también me encanta actuar”.
¡Qué no sabrá de la radiodifusión este hombre que ya sobrepasa las seis décadas de vida!.
“Hay personas que son magníficos directores pero a quien no les interesa actuar o escribir, pero pienso que si actuaran se sentirían mejor. Porque una cosa piensa el director detrás de la cabina y otra siente el actor cuando es dirigido. Uno debe experimentar las dos situaciones para saber cómo exigir.
“El director tiene que ser forzosamente un poco psicólogo. Si no se conoce muy bien el elenco con que trabaja, no es posible exigir, porque de cada 10 actores, te encuentras uno o dos que son genéricos, es decir capaces de asumir cualquier tipo de personalidad, el resto son de carácter, y tienen sólo una línea de actuación, y esto hay que dominarlo a la perfección en el elenco que se dirija”.
Dentro de esa larga vida en la radio ¿qué le ha gratificado más?
“La radio es ingrata en el sentido de que no es como el teatro en que el público presente te aplaude o te abuchea. Y así recibes directamente el premio o la crítica.
“En la radio, debido a su retroalimentación totalmente diferencial, se colige, se piensa, pero no se tiene el hecho en la mano, si no se cuenta con un método de investigación continuo y constante, como en el caso de Radio Cadena Agramonte. Aquí uno se siente gratificado cuando se tiene contacto con un grupo de oyentes o recibe llamadas telefónicas y alguien te celebra o te critica, y ese es el aplauso del público.
“Las personas que te llaman y te dicen qué buena está la novela, o qué bueno quedó este capítulo, o que el personaje que estás actuando es magnífico, constituyen el mayor regalo. En el mundo del arte se siente mucho más el reconocimiento del público que el propio dinero que se gana”.
De volver atrás en el tiempo, ¿le daría otro curso a su vida que no estuviera relacionado con la Radio?
“No, decididamente no. Actuaría quizás con más prudencia. Muchos escollos y tropezones que he dado durante casi cuatro décadas, por supuesto que con la experiencia no los cometería. Pero lo haría otra vez, cómo no, con mucho gusto. Y volvería a ser lo mismo, actor, locutor, asesor, director, musicalizador….a mi me gusta la radio tanto como para eso. En lo único en que no me he metido nunca es en la técnica”.
¿Qué se proyecta en su vida y en su trabajo?
“”De mi padre me viene un presupuesto en la vida, primero que todo ser justo y honesto, y esto se aviene perfectamente al trabajo. Como proyecto quiero seguirlo siendo. En cuanto a la radio, estoy en el ocaso si se viene a ver.
“Pienso que aún soy útil, intelectualmente capacitado, pero no quiero ser un freno para las nuevas generaciones, me siento muy tranquilo y orgulloso de mi conducta en ese sentido; he enseñado a los demás todo lo posible.
“Pero quisiera seguir siendo un hombre de radio hasta donde las fuerzas me acompañen, ayudando en todo lo que pueda; y seguir aprendiendo, porque en este medio nunca se conoce absolutamente todo”.
“Pepe” Martínez aún tiene mucho que ofrecerle a la radio camagüeyana. Y sus colegas y amigos confiamos en que el afán creativo que lo ha acompañado durante toda su vida no le permita separarse de la dinámica alucinante de la radio, contagiosa y constante.
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● Premio a la obra de la vida “Rolando Ramírez”, entregado por primera vez en Camagüey. Lo obtiene Armando Boudet
Este sábado los periodistas camagüeyanos nos reunimos. No fue ocioso este encuentro, ocupados principalmente en mirar nuestra labor desde dentro, y preguntarnos ¿cómo hacerla mejor?.
De los telecentros y radioemisoras agramontinas, y de los colegas del periódico Adelante, fluyeron inquietudes, propósitos, autocríticas, y la permanente insatisfacción con lo realizado. ¿Porque se haya hecho mal?. Desde luego que no. Es que cada profesional de la palabra, el lente o el video se afana por hacerlo siempre mejor.
El periodismo de opinión, el tratamiento a la historia del territorio y a otros temas locales, el estudio y análisis de las Reflexiones del Compañero Fidel, la constante superación como premisa básica del mejoramiento profesional, y los blogs personales, primaron en las intervenciones, a propósito del Día de la Prensa que se celebra nacionalmente cada 14 de marzo, fecha de la salida del periódico Patria, editado por el Héroe Nacional José Martí.
Luego, la cita fue en la Base del Monumento de la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte, donde se homenajeó a Radio Guáimaro en su 40 cumpleaños, en la persona de su directora María del Carmen Pedraza.
Momento especial constituyó el otorgamiento, por primera vez, del Premio Provincial por la Obra de la Vida “Rolando Ramírez”, por parte de la Unión de Periodistas (UPEC), en este caso entregado a Armando Boudet, quien ejerce esta profesión desde hace medio siglo, fuera por más de dos décadas director de Adelante, y actualmente uno de sus columnistas.
Boudet fue también subdirector de Radio Reloj, y del periódico Bastión, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, corresponsal de guerra y asesor en el diario Journal, de Angola.
Siempre vital y organizado, el periodismo camagüeyano mantiene su espíritu revolucionario y fiel al legado de eminentes antecesores, como nuestro Martí, cuya labor en Patria ha quedado como paradigma del buen hacer en esta profesión.
Y más cercano en el tiempo, el Poeta Nacional Nicolás Guillén, agramontino de nacimiento y universal por derecho propio, y sin dudas el líder de la Revolución, Fidel, de afilada pluma y preclara visión, cuyas Reflexiones constituyen referencia del mejor periodismo investigativo y de combate.
Mirarse por dentro, analizar colectivamente, y mantener un saludable espíritu autocrítico, constituyen costumbres de los periodistas agramontinos, convencidos de que en la unión de voluntades y talentos, está la fuerza y el alcance para defender la Revolución.
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“Llevo 33 años como locutora y me siento muy feliz en esta profesión. No complacida, porque siempre uno aprende cada día un poquito más, incluso de los jóvenes….pero creo que son los mejores momentos de mi vida profesional”.
Adelfa Valdés Hernández es una de las voces identificativas de Radio Cadena Agramonte. Su timbre es agradable y seguro, lo cual la ha llevado a conducir algunos de los más importantes espacios informativos.
Tiene en su hoja de servicios el Noticiero Estelar y la Revista de Facilitación Social Meridiano, que es el espacio más escuchado en la provincia, y en el cual hasta hace poco compartía la mesa de locución con otro maestro, José Luis Cadenas.
Para Adelfa constituyó un importante reto cotidiano entrar en los hogares agramontinos como la voz femenina de la información en una urbe que se ha ganado la Distinción de “Ciudad histórica de la locución en Cuba”, y más recientemente acreedora de la Condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad en un segmento de su sector fundacional.
“En “Meridiano” se trabaja con un guión técnico, lleva mucha improvisación y contenido; en él se habla de todo, lo mismo de una nueva autopista, que de la cultura, de la salud, o de las insatisfacciones de la población respecto a cualquier asunto que le ataña directa o indirectamente….en fin hay que estar debidamente informado y preparado para llevar con conocimientos y eficacia cualquier tema que surja a la palestra.
“Pero ese es el estilo de programa que a mi me gusta, independientemente de que hace trabajar mucho al locutor; es muy vivaz; el director te puede decir en cualquier instante háblame de tal tema, e inmediatamente tienes que estar preparada para improvisar
¿Y el colectivo?
“Es fuerte, preparado y con mucha capacidad. Ya mencionaste a Cadenas, y yo agrego a otro maestro del Periodismo y la locución, Francisco Rivero, además del resto del equipo que es también muy profesional.
¿Cómo se siente la popularidad? Porque a cualquier lugar que vayas, todos te conocen y te identifican.
“Para mi es natural, quizás porque nunca me he dejado de sentir una más en el pueblo, y lo mismo saludo a un niño, que al encargado del agromercado, a un médico, o a un gerente. Es mi forma de vida. Ellos quizás ven en mí a una persona pública, pero yo me siento parte de ellos.
Entraste a Radio Santa Cruz cuando eras una adolescente, y empezaste directamente en la locución, ¿cómo llegaste a la conclusión que querías seguir siendo siempre locutora?.
“Entonces lo vi como algo natural. Yo sólo tenía 15 años, se hizo una convocatoria por la Unión de Jóvenes Comunistas y aunque tenía a mi única hija pequeñita, me presenté a Radio Santa Cruz. Me dijeron lee un periódico frente al micrófono, y la directora de la emisora en ese momento, Esmeralda Pérez, me dijo enseguida ‘ese es tu puesto de trabajo’, y ya me quedé cubriendo inmediatamente un turno. Fue algo extraordinario.
“No tenía conocimientos, pero oía radio, y escuchaba un programa que se llamaba ‘Una tarde con los Aragones’, y a mi me gustaba cómo el conductor lo llevaba. –creo que fue mi primera influencia. Hice discotecas el primer día, y cuando llegué a mi casa, lloré. ¡me había atrevido a hacer un programa de radio!.
“En aquellos momentos Radio Santa Cruz era una emisora de poco alcance, con un transmisor prácticamente casero que sólo cubría
el poblado. Pero desde entonces la Radio fue mi segundo hogar. Claro que cuando era pequeña quería ser artista; pero luego preferí la conducción. La actuación sigue estando dentro de mí, pero nunca he querido incursionar en ella porque el actor representa a otras personalidades, y yo siempre soy la misma en cualquier espacio que conduzca. Eso me gusta. Y no me arrepiento de mi elección.
Radio Santa Cruz fue en sus inicios una emisora donde sólo trabajaban mujeres, y así se mantuvo por varios años.
“Efectivamente, ya mencioné a su primera directora, Esmeralda Pérez, luego lo fue Iris Castillos, y durante mucho tiempo se mantuvo como una emisora de mujeres nada más, la única del país. Es una muestra de los fuertes que somos las mujeres para lograr los objetivos que nos proponemos. Y más con el empuje y la dignificación que nos ha dado la Revolución.
“Luego fue designado como director Romelio Cruz Victoria, que nos enseñó a respetar y a amar el trabajo, a nunca tener una llegada tarde. Aprendí allí el respeto y el cariño que debe primar en un centro de trabajo.
“Éramos 23 trabajadores, como si fuéramos hermanos. Aprendimos a ganar muchos premios con el sacrificio de todos, a veces grabando hasta la propia madrugada. Y también, en momentos de dolor y enfermedad, cuando los compañeros estuvieran junto a mi, como mi propia familia. Tengo de ese centro recuerdos muy gratos en lo laboral como en lo personal.
“Y hoy día voy a Radio Santa Cruz y veo ese mismo colectivismo, que me llena de tanta alegría. Hace algún tiempo allí recibí una Distinción por la vida dedicada a la Radio; lloré mucho cuando mis compañeros de allá me la entregaron”.
Eres legendaria por tu lectura a golpe de vista. Un don que pocos locutores poseen.
“Esa es una particularidad de cada persona. Incluso he tenido choques con algunos directores porque es de obligatorio cumplimiento hacer lo que se llama trabajo de mesa, que es la revisión del guión. Pero a mi nunca me ha gustado repasar un libreto, prefiero leerlo a golpe de vista. Es increíble, porque no me equivoco ni en una sola palabra y la lectura me sale fresca y dinámica.
“Momentos lindos he tenido muchísimos; algunos me han hecho llorar y casi perder la facultad de hablar. Recuerdo cuando recibí una invitación especial para un Festival Nacional del gremio en 1973. Era que se me otorgaba un Gran Premio de la Radio, por el programa ‘Vanguardia Femenina’. Para hacerlo fuimos a las zonas de pesca, y a otros muchos lugares donde las mujeres representaban lo más audaz y valeroso de la sociedad. Fue la primera vez que una emisora municipal obtenía esa categoría.
“Algo similar me ocurrió cuando me otorgaron la Medalla “Raúl Gómez García”, por Honor al Mérito, antes de los 20 años en que está establecida su entrega. Luego recibí el Sello de los Comités de Defensa de la Revolución, el de la Federación de Mujeres Cubanas – una de las más preciadas-, y la Medalla 40 Aniversario del Triunfo de la Revolución, que concede el Consejo de Estado por la trayectoria de trabajo y el aporte a la cultura.
“Tengo una familia muy linda; una hija maravillosa, y dos nietos, y el reconocimiento y la amistad de mis compañeros y del pueblo, y muchos premios en Festivales Nacionales y Provinciales, además de un Premio Caracol. También he pasado algunos apuros, por supuesto, porque la Radio es difícil y compleja, aunque muchos piensen lo contrario”.
Si tuvieras que autoevaluarte como profesional ¿Cómo te definirías?
“Soy muy crítica de mi propia persona, pero pienso que como profesional yo he logrado la mayor parte de lo que he querido. Me gusta la locución seria, de noticias, de actos, de habla fuerte, no me gusta lo feriado, aunque sé hacer cualquier tipo de espacio”.
¿Y como persona?
“Me considero una persona sencilla, humilde, y muy alegre” .
¿Qué ha significado la Radio para ti?
“Dentro de todo, algo es seguro, no tuve que esperar a acumular 33 años en la profesión para comprobar que mi vida sin ella no tendría explicación.
“Porque tuve muchas ofertas para entrar a la televisión y nunca me atrajeron. Mi vida fue y es la Radio”.
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Mis colegas y yo estamos muy contentos. Y es que motivos hay para ello. Primeramente la Revolución cubana -nuestra revolución y la de todos los que aman la soberanía y la justicia-, se mantiene fuerte e indestructible, con el esfuerzo y la voluntad de millones de personas.
Y a ello se suma que el futuro del Periodismo revolucionario está garantizado con la nueva hornada de jóvenes que se forman en las universidades de Santiago de Cuba, Camagüey, Santa Clara y La Habana.
Básicamente en Camagüey, desde primer año hasta tercero hay 61 estudiantes de la especialidad.
Muchachos que ya han transitado por pasantías en todos los medios de prensa de la provincia. Capaces de hacer coberturas, redactar y montar informaciones, entrevistas, reportajes, comentarios, y que –de la mano de profesores y tutores- canalizan su energía, deseos de hacer y audacia en el ejercicio de una profesión apasionante.
Múltiples retos vencerán en su camino, experimentarán, forjarán su estilo propio y –cosas de la vida- seguramente serán mejores que nosotros, los viejos.
Hace poco concluyeron su mes de práctica laboral correspondiente al presente año escolar; pero regresan en las tardes, una vez concluidas sus actividades docentes. Saludan con afecto y alegría, redactan alguna que otra noticia, y buscan qué hacer para los espacios informativos o para otro de la Programación general.
Me he dado cuenta de que ya son parte de nosotros, de que sienten confianza en sí mismos y también en las gentes de la Radio, en quienes perciben la enseñanza sin paternalismo; las sugerencias sin prepotencias; la orientación con respeto.
Ellos ratifican el aserto del Presidente cubano Raúl Castro: “El periodismo es una de las profesiones que existe mayor vocación, no sólo para escribir, narrar o filmar, sino para indagar, investigar (…)” (٠).
(٠).Raúl Castro: En Memorias del IV Congreso de la Unión de




